Cerrado por vacaciones

«¿Cerrado por vacaciones? ¿En serio, L? Pero si acabas de empezar el blog…

»Que solo tienes nueve seguidores, y la interfaz es horrible, no es tan adaptable como debería, y la cabecera es mejorable y bla, bla, bla…».

He hecho balance este semestre y ¡no he parado! Me han faltado horas de sueño, escritura, reflexión y lectura. Por supuesto, les he dedicado un rato todos los días, pero no el que considero necesario.  

«¿Cómo es posible? Si para eso siempre hay tiempo». Pues no. Ahí va el resumen de mi semestre de locura.

  • He realizado dos cursos de corrección (uno de estilo y otro de ortotipografía), he comenzado a aprender cómo funciona la plataforma WordPress, Twitter (sí, a estas alturas), Canvas, Picmonkey y un sinfín de tonterías muy útiles e imprescindibles.
  • Además, he participado casi todos los meses en el taller de Literautas, he descubierto blogs interesantísimos (de los que ya os hablaré) y he intentado respetar mis horarios de escritura.
Yoporlasmañanas

Mi humor a primera hora de la mañana

  • He sacado tiempo, junto a otros nueve compañeros maravillosos, para escribir un relato y publicarlo en Tiempo y Cadenas. El libro en cuestión ha conseguido ver la luz mediante la técnica conocida como Juan Palomo y tras cinco meses de parto en el que todos le hemos robado horas al sueño, al trabajo y a nuestras familias.

 

  • Por supuesto, el trabajo que me paga las lentejas a final de mes también ha presionado por el camino, no fuese que a partir de ahora me dedicase a escribir en serio.

Así que… Sí. Me voy de vacaciones. Porque yo lo valgo y me lo he ganado. Y esto es lo que pienso hacer:

  • Dedicarme a festivalear un poco, a visitar ciudades y a la jardinería. Vivo en el campo y el campo me devora. Literalmente. Cuando salgo a mi jardín, los matojos se enredan entre mis piernas recordándome lo adorables que son (los matojos, no mis piernas).
  • Mi casa, sobre todo la habitación que uso de oficina, es un caos. Libros, libretas, documentación, el armario con los archivadores desordenados, las camisetas y los pantalones tienen relaciones ilícitas cuando no miro… Toca limpieza. Ya sabéis aquello de sacar lo viejo para dejar entrar lo nuevo (y si no lo sabíais, probad, es toda una experiencia).
  • Tengo que ponerme al día en una cosa muy rara llamada SEO (que Ana González Duque explica muy bien), revisar un montón de cuentos redactados por una niña de primaria (o sea, yo) y perfilar un par de historias que necesitarán de escaleta.

    Apocalipsis

    ¡Dios mío! ¡L se ha lanzado al mundo de las escaletas! ¡Es el apocalipsis!

  • Leer, leer y leer. ¿He dicho leer? Tengo tantas lecturas pendientes que me escandalizo yo misma (y no me escandalizo fácilmente).
  • En septiembre quiero estrenar nueva sección en el blog, así que ya estoy redactando algunas de las entradas. ¿Sobre qué? Tras leer este maravilloso artículo de Gabriella Campbell voy a aplicarme los tres consejos básicos que nos da: hablaré de lo que me dé la gana, me turnaré en temas e intentaré ser coherente (y el universo implosionará por mi culpa).
  • No, por ahora la interfaz del blog no cambiará. Soy una manazas de la informática y tocar cualquier tecla me lleva más horas de investigación que una tesis doctoral. Tal vez cuando me jubile me quede tiempo para eso.
  • ¿Y cuándo pienso escribir? Pues todos los días. Bueno, casi todos. Ponerme a redactar en medio de un concierto de Maiden o de Immolation tal vez no sea buena idea. Lo de hacerlo en una carpa bebiendo cerveza lo veo más viable.

«Nos parece estupendo, L. Pero ahora en serio. ¿Para qué avisas de tus vacaciones blogueras? Si no te lee ni el tato».

Pues porque tengo a nueve seguidores que se molestan en leerme de vez en cuando y se lo debo: por majos, por aguantarme, porque cada uno de ellos cuenta. Además, algunos terminan en este blog por error y queda feo verlo sin actualizar, ¿no?

Que paséis unas vacaciones estupendas (o días laborales, según el caso).

¡Nos leemos en septiembre!

¿Y tú, qué harás de aquí a septiembre?

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Y recuerda que también puedes comentar, dejar tus sugerencias u opinar en la sección de comentarios.

 

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2 Respuestas

  1. L. M. Mateo dice:

    Nos leemos en breve, K.
    Besos mil, y ya nos enseñarás cómo están quedando esas reformas.

  2. K.Marce dice:

    Yo te leí… Mi madre decía que los amigos se cuentan con los dedos… así que ya sabes. Disfrutas tus trabajadas vacaciones, yo podría decir lo mismo; pero no vale, porque cuando se trabaja en casa, nunca se tienen vacaciones. Ya tendré la eternidad para descansar, mientras tanto, me meto de lleno entre escaleras, botes de pintura y fardos de tela para coser… improvisar recetas de repostería, solo porque no quiero tirar lo comprado a la basura, terminar también los cursos online y personales (ocho son suficientes, sí, como aquella vieja serie de TV), y descifrar mi teclado, que con las teclas borradas me recuerda lo hermoso que es escribir… Así que que te entiendo, ¡te entiendo!. Feliz tiempo de vacaciones, que por aquí estaremos a tu regreso. 🙂

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