Lectores cero, escritores, y el amor-odio

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7 Respuestas

  1. ¡¡Qué buena entrada!! Gracias por publicarla. Ha sido esclarecedora y me ha encantado!! ¡Bravo! Un abrazo

  2. Me ha gustado mucho el artículo. Lo único que siento es haberlo encontrado tarde.
    Hace poco que he pasado el manuscrito de una novela a un par de «ceros» que he encontrado por las RRSS y los foros de Internet. Ninguno de los dos, que yo sepa, es profesional -hoy por hoy no puedo puedo permitírmelo- y además no nos conocíamos previamente. Me ha costado decidirme porque, la verdad, da mucho corte dirigirte a un desconocido para pedirle que te haga un trabajo gratis, pero la alternativa era continuar confiando en quien no se debe confiar, es decir, en parientes y allegados que, cargados de buena fe, todavía son más subjetivos que uno mismo a la hora de juzgar.
    Les he enviado, junto con la novela, el cuestionario que publicó Gabriella Campbell en su blog hace tiempo, y, ahora que he leído este artículo tuyo, me doy cuenta de que cumplo con el 99% de lo que dices ser exigible a un escritor en mi caso. Solo me ha faltado definir los plazos de entrega.
    Me consuela pensar que esta omisión juega en mi contra y no en la de los sufridos «ceros», pero me fastidia haberlo hecho porque ya estoy «de los nervios» y no me atrevo a decirles nada por mor de no molestar.
    Prometo firmemente que si un día llego a recoger algo de mis novelas, los primeros «duros» serán invertidos en contratar vuestros servicios profesionales (lectura, ortotipografía y estilo), pero veo tan lejana la posibilidad…
    Un cordial saludo y mi agradecimiento por escribir este artículo y compartirlo con los demás.

    • L. M. Mateo dice:

      Hola, Jorge:

      Gracias por tus amables palabras.
      Siempre da miedo pedir favores, pero ya sabes lo que dice el refrán. Lo más importante es que te has atrevido a dar un paso en el que recibirás, muy probablemente, una dura lección para tu ego de escritor, pero del que también aprenderás muchísimo para esta y futuras novelas.
      Invertir en nuestros textos no siempre es fácil. Cada uno tiene una situación económica particular y puede ser un buen golpe para el bolsillo. Aun así, hay precios muy variables entre profesionales y soluciones para todos los gustos. A veces contratando a alguien que empieza como corrector consigues un presupuesto más ajustado, o puedes intercambiar servicios, darle publicidad en redes… No te rindas ni creas que corregir profesionalmente tu novela (o contratar una lectura) es imposible. Pedir presupuesto es gratis, así que no te cortes. A lo mejor te sale más barato de lo que pensabas.

      Un abrazo.

  3. Marian Ruiz dice:

    Lo más difícil de mundo: decirle a alguien que no, que aún tiene que chupar mucha rueda. Hay novelas que no se dejan pasar de la vigésima página, y he dicho mucho. El cariño que hay que poner para dar ese ‘no’ debería cotizar en bolsa.
    Excelente post, compañera.
    Un abrazo.

    • L. M. Mateo dice:

      Coincido contigo, Marian. Ese «no» duele en el alma, y creo que no se olvida ni uno solo por mucho que pase el tiempo.
      Me alegro de que te haya gustado.
      Abrazos.

  4. Laila dice:

    No me ha gustado, ¡me ha encantado!
    Además, lo has publicado en un momento que me viene genial, porque mi novela pasará a los lectores cero en unos días.
    ¡Estoy preparada para lo que venga! Necesito opiniones y consejos para mejorar, porque soy consciente de que le falta mucho para estar bien.
    Un abrazo.

    • L. M. Mateo dice:

      Me alegro mucho, Laila.
      Te voy a dar un último consejo. Si encuentras un lector cero de esos con los que te sientes cómoda, se adapta a tu estilo y te comprende, cuídalo como a tus hijos. Vamos, que no lo sueltes para el futuro. 🙂
      Seguro que aprendes un montón de ellos.
      Y si necesitas algo, ya sabes dónde encontrarme.
      Abrazos.

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