El último de los Thaûrim, una novelette sobre el alzhéimer

alzhéimer y novela de fantasía

Los recuerdos, tanto buenos como malos, conforman nuestra existencia y nos hacen tal y como somos. Si alguno de ellos faltara, la versión final de nosotros mismos sería diferente a la que conocemos.
«Memoria propia»
Atton Oluttien

El último de los Thaûrim, Cristina García Trufero

Sinopsis

«Vaalir regresa de los reinos de Endheled, la diosa de los muertos, para vencer a Daja Dek Bagon, el gran brujo que está arrasando todos los reinos de Ethirim. Sin embargo, en este segundo asalto contará con la ayuda de Magog, su criada, a quien han mutilado durante la ausencia de su señor.

Pero deben darse prisa: Vaalir no ha vuelto solo. El humo lo acompaña y amenaza con borrar todos sus recuerdos antes de cumplir su misión».

Otros datos

Editorial: Literup Ediciones

Ilustración de portada: Libertad Delgado

Páginas: 144

alzhéimer en la fantasía: «El último de los Thaûrim»
Click en la imagen para comprar
Precio: 1,99 – 6,00 €

El último de los Thaûrim

El último de los Thaùrim es parte de la primera convocatoria del Proyecto Válidas y no deja indiferente a nadie. A través de un mundo fantástico y la narración de Magog Redhunter, la protagonista, nos introducimos en un relato doloroso sobre el olvido y la superación personal frente a la adversidad, en un periplo que transcurre, casi en su totalidad, a través de paisajes yermos y mermados por la guerra.

Aunque el principio de la novelette me causó algo de rechazo (comienza en una taberna con un bardo que cuenta una historia, y nuestra protagonista se enfrenta a él y le relata la verdadera epopeya, muy al estilo de Rothfuss y tantos otros), lo cierto es que la trama precisa de este recurso para desarrollarse en la línea que ha escogido Cristina. Con una prosa sencilla y directa, nos introduce en la vida de Magog y las últimas semanas que pasa junto a su señor, Vaalir Winterlock, quien ha regresado de la muerte para liberar a los reinos de Ethirim del destructivo poder del brujo Dek Bagon. Pero regresar del inframundo requiere de sacrificios. Y en este caso, le acompañará el humo, que representa la enfermedad de Alzheimer.

La imagen del humo llegó sola. Sabía que quería tratar el Alzheimer y que quería enmarcarlo en una historia de fantasía. En cuanto tuve eso claro, la imagen del humo surgió de golpe junto con Vaalir. Lo primero que escribí fueros las primeras líneas del primer capítulo: «Vaalir Winterlock había regresado de entre los muertos, pero no lo había hecho solo. Se había traído consigo el humo». Cuando lo releí me gustó tanto la imagen del Alzheimer como humo que continué con ello.

Cristina García Trufero, en respuesta a una de las preguntas para la lectura conjunta.

El mundo y la cultura que ha creado Cristina como marco es rico en matices, tanto que tenemos la sensación de que apenas lo hemos visto asomar. De hecho, todos los capítulos comienzan con extractos de libros que ella misma ha inventado (y de los que tenéis un ejemplo en la cita inicial), que desarrollan, con breves pinceladas, la cultura e historia de Ethirim.

Los pequeños detalles están cargados de simbolismo e incluso el paisaje es un elemento más en la trama, casi un personaje vivo, cuyo polvo se nos pega a la piel durante la lectura. Tal vez, en un futuro, vuelva a introducirnos en este universo, porque si algo ha quedado claro en la lectura conjunta, es que todos nos hemos quedado con ganas de saber más. Y como muestra, una de las compañeras le dijo a Cristina «¡El worldbuilding es alucinante! ¿En qué te inspiraste para poner todos los nombres (de ciudad, personajes, dioses…)?». Compartió con nosotras su recurso para generarlos , pero fue más allá y nos regaló una respuesta personal que me ha dado permiso para utilizar aquí:

Generalmente suelo usar generadores de nombres. Me apunto los que más me gustan y luego les hago algunos cambios para mejorar su sonoridad. A veces hay nombres que se resisten un poco, como Vaalir que tuvo otro que sonaba muy rudo (ya ni recuerdo cuál era) y otros que surgen de la nada, como el de Magog.

Aunque hubo un nombre en concreto —se refiere al de Aura— con el que jugué de otra forma. Quería hacerle un homenaje a mi abuela dentro de la historia, así que cogí uno de sus nombres (Aurora) y le quité una sílaba. Me pareció bonito tanto escrito como dicho en voz alta, así que se quedó con ese nombre.

Los personajes están bien caracterizados y conectamos con ellos pronto. Por supuesto, la historia está sesgada por la experiencia de Magog, que la relata, y de Baruj, que le ayuda a completar los huecos (y de quien no puedo decirte más que el nombre para no destriparte la novela), pero ese sesgo hace que todo fluya y comprendamos mejor los sentimientos de nuestra relatora, que representa a los familiares de los enfermos de alzhéimer.

Aunque la historia es sencilla y previsible para el lector avezado, ya que la autora nos deja pequeñas pistas que apuntan en la dirección correcta si nos fijamos un poco —sea dicho que lo hace muy bien, algunos de los lectores no las detectaron de buenas a primeras—, resulta atractiva porque nos adentra (e incluso nos abofetea) en la degeneración mental y física que sufren los enfermos de alzhéimer, y cómo la viven quienes están a su alrededor. Y lo hace con la maestría de quien ha conocido de cerca la enfermedad.

El final tiene un pequeño giro que evita uno de los clichés más manidos de la literatura, y se agradece. Por supuesto, tampoco te lo voy a contar, porque la novelette merece ser leída.

NOTA FINAL: 8/10

La autora

Foto de Samanta Jiménez

Sus redes

Cristina García Trufero estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y, posteriormente, se especializó en Periodismo Cultural en la Universidad CEU San Pablo. Compagina el trabajo con la escritura y la administración del blog y canal de Youtube Sumergidos entre libros, donde habla de literatura.   Empezó a escribir, de forma asidua, a los trece años para desahogarse y, desde entonces, no ha parado. Cuando se dio cuenta del poder que tenían las palabras empezó a crear sus propios mundos. Siempre le han gustado las historias de fantasía porque en ellas todo es posible, por eso, pese a que también escribe realismo, se centra en el género fantástico. Recientemente ha publicado con Literup El último de los thaûrim, una novela corta muy personal por la enfermedad que trata, y ha participado en la antología Érase otra vez con el relato «Bienvenido a Nunca Jamás». Asimismo, ha sido seleccionada en tres antologías bajo el seudónimo Olivia B. Gastón: «Con ropa interior de encaje y una bata» en La isla del escritor (Literup), «Peregrinando hacia el olvido» en la antología Refugiados (Playa de Ákaba) y «De mierda divina hasta el gaznate» en Retellings de cuentos, de Kaidanshu.

El alzhéimer

La enfermedad

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, y ya está entre las diez patologías más mortales a nivel mundial. Además de pérdidas de capacidad intelectual, aparecen otros síntomas como cambios en el estado de ánimo, agitación y brotes psicóticos. Puedes obtener más información aquí.

Asociaciones de ayuda

CEAFA es la Confederación Española de Alzheimer. Si necesitas ayuda o deseas saber más de la enfermedad o recibir formación al respecto, puedes informarte en su página web.

También puedes informarte en la página de FAE (Fundación Española Alzheimer) y consultar los distintos talleres dirigidos a familiares.

Proyecto Válidas

El Proyecto Válidas pretende dar visibilidad a personajes no normativos y a enfermedades incapacitantes, y hacerlo, además, de un modo positivo. Tras preguntar a Meritxell Terrón, editora de Literup, por cómo apuestan por esta idea, nos explica lo siguiente:

La idea surgió a raíz de leer la «novelette» de María Gómez (se refiere a «Cuando recupere la esperanza») . Es una historia de fantasía urbana cuya protagonista tenía poderes (podía volar), pero la quimioterapia se los quita. Y nos dimos cuenta de que queríamos más de eso, más historias con personajes no normativos y especialmente aquellos que tuvieran enfermedades, pero que su trama no tuviese que ver directamente con ello. Paralelamente yo quería preparar algo para el Día Mundial de la Fibromialgia (porque soy una de las afortunadas que la padece) y pensé que era la mejor manera de matar dos pájaros de un tiro.

Proyecto Válidas ha lanzado una segunda convocatoria para recibir manuscritos (hasta el 31 de diciembre de 2019). Puedes encontrar las bases de participación aquí.


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2 Respuestas

  1. Anael dice:

    ¡Hola, LM!

    Qué buena reseña, me encanta cómo has intercalado tu experiencia de la lectura conjunta para dar respuestas de la autora y experiencias de otros lectores además de la tuya. Tengo pendiente esta novelette, desde que me enteré el tema que trataba, está en mi lista.

    ¡Un abrazo!

    • L. M. Mateo dice:

      ¡Hola, Anael!
      Muchas gracias por tu comentario. Es de los que anima a seguir reseñando autores. La novela es cortita y se lee casi sin darte cuenta, pero es tan rica en matices, que merece la pena hacer una segunda lectura. Ya me contarás tu experiencia (y súbela en la pila de pendientes, que no te arrepentirás).

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