Muestra, no cuentes: mito y realidad

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4 Respuestas

  1. Noa Velasco dice:

    Me gusta el ejemplo con reescritura de Nieves Mories. Aunque también se suele pensar que mostrar es adornar lo que se cuenta. No tiene por qué quedar adornado, puedes ser igual de sintético (o más). Para mí, la diferencia es más bien algo así:

    Contar
    Estaba furioso. No le gustaba lo que le habían regalado. Odiaba los payasos con toda su alma.

    Mostrar
    Tiró el payaso de juguete al suelo y le dio una patada.
    —¿N-no te ha gustado el regalo?
    —Odio los putos payasos.

    Mostrar gestos, detalles, acciones y diálogos de los que se deduce mucha información, haciendo partícipe al lector en lugar de dárselo masticado. Creo que esa es la belleza de mostrar, aunque, como bien dices, es importante saber cuándo hay que usar un método y cuándo otro. 🙂

    • L. M. Mateo dice:

      Tal y como dices, Noa, mostrar no tiene por qué significar «adornar» o «recargar» el texto. No quería adelantar nada porque ahora estoy con la redacción de otros artículos, pero mi idea es hablar, más adelante, de cómo usar el mostrar en diálogos, descripciones, escenas de acción, etc., y cómo puede ayudar a acelerar o ralentizar el ritmo de una escena. (Vamos, que me has pillado. XD).

  2. Anael dice:

    ¡Hola, LM!

    Me parto de risa con tus artículos. Es una gozada leerte. Y además, aprendo.
    Sigue así, muy buen artículo y muy claros ejemplos.

    ¡Un abrazo!

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